Una expedición submarina con millones de personas a bordo

Una expedición submarina con millones de personas a bordo 1920 1080 Foro para la Conservación del Mar Patagónico
Por primera vez en la historia de Argentina —y posiblemente de la región— millones de personas han sido testigos en tiempo real de una expedición científica submarina que marca un hito sin precedentes en la investigación, comunicación, educación y conservación del océano. 

Fotos: Schmidt Ocean Institute / CONICET, 2025.

Desde hace dos semanas, la misión Underwater Oases of Mar del Plata Canyon: Talud Continental IV, liderada por el CONICET, explora profundidades de hasta más de 3.900 metros en el cañón submarino a 300 km de las costas bonaerenses y ha convocado la atención de millones de personas de todas las edades y territorios.

A bordo del buque científico Falkor (too) del Schmidt Ocean Institute y con la asistencia del robot submarino ROV SuBastian, el equipo multidisciplinario realiza transmisiones en vivo en ultra alta definición. La invitación a una inmensa audiencia a compartir la tarea científica, la emoción por los hallazgos, la contemplación de la belleza de la biodiversidad marina y el conocimiento de cada especie cambia paradigmas de cómo se hace y se difunde la ciencia en la región, y demuestra la importancia de la investigación, la divulgación y la educación para la revalorización y reposicionamiento de la temática oceánica en la conciencia colectiva.

Ciencia para conocer y conservar

El objetivo de la expedición es documentar hábitats marinos vulnerables del talud continental, incluyendo especies bentónicas y de aguas profundas (invertebrados y peces), procesos de reproducción y biogeografía, ADN ambiental, secuestro de carbono azul y dinámica sedimentaria, además de registrar impactos humanos como basura marina y microplásticos.

Este trabajo da continuidad a campañas anteriores (Talud Continental I, II y III) y está aportando hallazgos inéditos: especies nunca antes registradas en el Atlántico Sudoccidental —estrellas de mar, pepinos de mar, esponjas, medusas, anémonas, crustáceos y rayas—, algunas de ellas posiblemente nuevas para la ciencia.

La exploración desafía la idea de que las profundidades son un desierto marino: muestra un ecosistema vivo, diverso y esencial para la salud oceánica.

Los cañones submarinos y su papel clave para la biodiversidad marina y el clima

Los cañones como el de Mar del Plata, Argentina, son ecosistemas clave en la dinámica del océano: canalizan el transporte de sedimentos, nutrientes y materia orgánica desde la plataforma continental hacia las profundidades abisales. Actúan como corredores ecológicos y refugio para especies bentónicas, favoreciendo la biodiversidad en ambientes extremos. Cumplen un rol fundamental en el transporte y secuestro de carbono, lo que les otorga un valor estratégico en el contexto del cambio climático. Por eso, este tipo de estudios refuerza el respaldo científico a iniciativas de conservación, como la propuesta de creación del Área Marina Protegida Bentónica del Agujero Azul, en una zona estratégica del talud.

Con imágenes impactantes y evidencia directa, la expedición deja un mensaje claro: lo que antes era invisible hoy es irrefutable. Proteger estas profundidades es proteger el futuro del océano.

Schmidt Ocean Institute / CONICET, 2025.

Educación marina en vivo: un aula en el fondo del mar

Esta experiencia ha sido una poderosa herramienta de educación ambiental. El contacto visual y emocional con especies marinas en su hábitat natural provocó una conexión inmediata con el mar profundo. Científicos narrando en tiempo real, interactuando con el público y generando espacios de preguntas, activaron el interés por la biología marina, despertaron vocaciones científicas y estimularon la sensibilidad ambiental.

Se derriban así viejas barreras: la ciencia ya no es lejana ni técnica, sino una experiencia significativa y emocional, accesible y compartida. Como sintetiza el lema del proyecto: “Se cuida lo que se conoce”.

Cuando la ciencia se vuelve viral 

Más de 1,6 millones de personas han seguido las transmisiones diarias del ROV SuBastian. Pero qué nos enseña esta experiencia y cuáles son sus aportes a los cambios de paradigma sobre cómo divulgar ciencia. Tres factores comunicacionales fueron clave:

  1. El asombro ante lo desconocido: explorar un paisaje oculto a más de 3.000 metros bajo el mar generó una fascinación colectiva y compartida. Además, observar situaciones de fragilidad y vínculos de especies en su hábitat natural provocó una sensibilidad  ambiental inmediata y un potente activador de conservación.
  2. La empatía con el equipo científico, que transmitió en cada momento su emoción con un lenguaje claro, didáctico y cercano. Se potenció el vínculo sociedad-ciencia, fortaleciendo la confianza social en el CONICET, no como una institución abstracta, sino como una comunidad apasionada, sensible y generosa.
  3. El orgullo por la ciencia pública argentina, vista como protagonista de una hazaña internacional y una apuesta por la ciencia abierta y participativa. Esta transparencia genera confianza y propone una nueva relación entre la ciencia y la sociedad: horizontal, sensible y transformadora.

El impacto multisensorial, emocional y educativo de la experiencia en el fondo del mar es sorprendente en el presente, y tiene el potencial de ser un gran motor de cambio en el futuro próximo.

Martín Brogger junto al ROV SuBastian.

Proyecto Sub: ciencia, educación y conservación

Entre los protagonistas de esta expedición se encuentra Proyecto Sub, miembro del Foro para la Conservación del Mar Patagónico y Áreas de Influencia, representado por dos de sus fundadores a bordo: Martín Brogger (director ejecutivo) y Gregorio Bigatti (director científico), Javier Signorelli y Daniel Lauretta. La organización trabaja desde hace años en la intersección entre investigación, educación marina y ciencia ciudadana, con una visión integral del vínculo entre sociedad y océano.

Su participación refuerza la vocación de transformar el conocimiento científico en una herramienta de conservación marina activa.

Desde el Foro para la Conservación del Mar Patagónico y Áreas de Influencia felicitamos con orgullo al equipo multidisciplinario que lidera esta histórica expedición submarina, por su compromiso con la ciencia pública, la conservación marina y la construcción colectiva del conocimiento. 

Una oportunidad única para el Mar Patagónico

Esta expedición no sólo visibiliza la riqueza y fragilidad del fondo marino argentino. También activa una conversación pública necesaria sobre su protección frente a amenazas emergentes, como la pesca no sostenible, la contaminación, la exploración de hidrocarburos off-shore y la posible explotación minera en aguas profundas (deep sea mining).

Desde el Foro para la Conservación del Mar Patagónico y Áreas de Influencia, celebramos este hito como un llamado a sostener y ampliar los esfuerzos de investigación, comunicación y políticas de conservación. Porque lo que se está revelando en este rincón del Atlántico Sur no es solo un paisaje submarino: es una parte vital de nuestro patrimonio natural común.

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