Histórico avance para la protección de los océanos: entrará en vigor el Acuerdo BBNJ

Histórico avance para la protección de los océanos: entrará en vigor el Acuerdo BBNJ 1536 1024 Foro para la Conservación del Mar Patagónico
Una gran noticia para el mundo de la conservación marina: se alcanzaron las 60 ratificaciones necesarias para la entrada en vigor del Acuerdo BBNJ (por sus siglas en inglés), relativo a la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica marina de las zonas situadas fuera de las jurisdicciones nacionales,  en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

El tratado entrará en vigor en enero de 2026 y representa un cambio de época para la gobernanza oceánica. Por primera vez, las aguas internacionales contarán con una herramienta vinculante que permitirá crear áreas marinas protegidas en alta mar, realizar evaluaciones de impacto ambiental, garantizar un acceso y distribución equitativa de los recursos genéticos marinos, y promover la transferencia de capacidades y tecnologías.

Este hito es coherente con la Meta 3 del Marco Global de Kunming-Montreal sobre Diversidad Biológica, que busca proteger al menos el 30% de los ecosistemas marinos al 2030, avanzando hacia una visión integrada de la conservación oceánica.

“Celebramos este hito histórico que permitirá la conservación de especies migratorias del Mar Patagónico, que trascienden fronteras nacionales, y refuerza la idea de que la biodiversidad marina no reconoce límites políticos. Desde el Foro destacamos además la importancia de que la sede del tratado se establezca en Valparaíso, Chile, lo que representaría la primera sede de un acuerdo de Naciones Unidas en Sudamérica y un paso fundamental para fortalecer la gobernanza oceánica desde el hemisferio sur”, acentúa Andrea Michelson, coordinadora regional del Foro.

Este tratado marca un antes y un después, pero su éxito dependerá de la voluntad política, el conocimiento científico, las capacidades técnicas, la articulación institucional, el diálogo internacional, el financiamiento y la participación activa de todos los actores clave, incluyendo a la sociedad civil.

“Es un logro inspirador que demuestra lo que la comunidad global puede conseguir cuando distintos actores se unen por la conservación del océano. Pero este es solo el comienzo: el tratado ofrece el marco, ahora el desafío es avanzar en la creación de áreas marinas protegidas más allá de las jurisdicciones nacionales y en la acción conjunta. En este camino, es clave que los países sudamericanos aceleren su ratificación y demuestren la solidaridad del Sur Global para proteger la biodiversidad marina”, concluye Daniela Castro, coordinadora del Foro Nodo-Chile.

Frente a las graves amenazas que enfrentan los océanos a escala planetaria, la protección de la biodiversidad marina no puede esperar. Aún estamos a tiempo de darle esperanza a las nuevas generaciones, con acciones concretas y colectivas que aseguren un futuro con mares sanos, diversos y resilientes.

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