En las aguas del Mar Patagónico se detectan contaminantes diversos, tales como hidrocarburos derivados del petróleo, metales pesados, sustancias tóxicas persistentes (PCB), vertidos de efluentes urbanos que causan eutrofización y residuos sólidos que provienen de las ciudades. Los hidrocarburos derivados del petróleo afectan zonas costeras y marinas, y se deben tanto a derrames accidentales como a pequeños vertidos crónicos asociados con prácticas de la navegación comercial. La presencia de metales pesados se limita principalmente a los puertos. Las sustancias tóxicas persistentes se encuentran en áreas costeras muy industrializadas, como el periurbano de la ciudad de Buenos Aires. Los vertidos urbanos y los que se originan en actividades agrícolas y ganaderas aportan desechos orgánicos y residuos ricos en fosfatos y nitratos. La eutrofización por residuos cloacales se asocia a enfermedades humanas producidas por micro-organismos patógenos. Entre los residuos sólidos urbanos e industriales se destacan los de origen plástico, que pueden persistir en el mar durante años y pueden afectar potencialmente a una variedad de especies animales.

El Foro está realizando, a través de su Grupo de Trabajo “Mar Patagónico Limpio”, una recopilación de datos sobre los problemas de contaminación que afectan áreas clave del Mar Patagónico. El objetivo es detectar oportunidades de solución de problemas clave de polución que se puedan impulsar en conjunto con los actores involucrados.

 

El pingüino de Magallanes cría en cercanías de rutas de navegación de buques petroleros. © V. Ruoppolo